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NOTICIA

Estrategias ganadoras para la recta final del año

28 Septiembre 2015 | 18:17

Expertos de Tressis, M&G y Vontobel debatieron en Córdoba sobre las posibles estrategias ganadoras para este ejercicio, en el tercer encuentro con inversores organizado por Tressis este año. Europa sigue siendo la apuesta para 2015. 

Parece que los mercados no terminan de apagar un incendio cuando uno nuevo vuelve a avivar la volatilidad. Desde la crisis del crudo, pasando por Grecia en la primera mitad, hasta llegar a la incertidumbre china que desembarcó a inicios de verano y con una subida de tipos en Estados Unidos aún pendiente. Los principales selectivos mundiales han borrado ya prácticamente todo lo ganado en el año. Y las fuertes pérdidas también se han notado en los fondos de inversión. «La volatilidad ha crecido de manera galopante». Es la reflexión con la que abrió Susana Criado, directora de Capital Radio Intereconomía, el Encuentro Tressis para Inversores que se celebró en Córdoba. Y fue un mensaje con el que la mayoría de asistentes estuvo de acuerdo. ¿Qué implica entonces para el inversor? ¿Significa que es momento de dar un paso hacía atrás y permanecer con un peso importante en liquidez?

«Evidentemente no se puede predecir el futuro, pero no tener una bola de cristal no es excusa», sentencia Victor Alvargonzález, director de inversiones de Tressis. Para el experto, es crucial conocer en qué contexto se mueve uno, de qué activos dispone y cómo puede emplearlos mejor para cada posible escenario a futuro. Al igual que un militar diseñaría su estrategia antes de entrar al campo de batalla. Al menos, puntualiza, el inversor sabe lo que temen en estos momentos los mercados.

China es el gran riesgo porque, si falla, «el mundo se japoniza». De momento, los primeros pasos del gobierno asiático no han sido los mejores, en opinión de Alvargonzález. Una depreciación de la pisa solo ha supuesto una solución temporal, un parche que solo ha tapado la herida el tiempo que han tardado los países competidores de China en contestar con su propia devaluación. Ve necesario -y probable- que el país implemente medidas de estímulo del consumo, como una subida de tipos. Pero de momento todo esto sigue en el aire. Así, el debate sobre la necesidad de liquidez se ha vuelto a poner sobre la mesa.

No haber tenido toda la cartera invertida en el mercado durante el periodo de agosto habría ayudado a muchos inversores a frenar la caída y aprovechar los precios bajos para entrar en algún valor que hubiese estado «caro» hasta el momento. Pero los expertos coinciden en señalar: el temor prolongado no paga. De hecho, en palabras de Borja González, business development manager de M&G Investments, «la liquidez cuesta dinero ahora mismo». Es rentabilidad que se está perdiendo. Porque para Jacobo Blanquer, consejero delegado de Tressis Gestión, «solo tiene sentido si el ahorrador va a precisar de su dinero en un futuro inmediato». Al igual que la liquidez es una baza para aprovechar las caídas del mercado, la jugada puede salir mal si se entra en el punto incorrecto. Algo difícil de hacer, como recuerda Ricardo Comín, director de ventas de Vontobel Iberia.

«Nadie tiene ni idea de cómo van a ir los mercados», apunta González. En lo que el inversor debe centrarse es en observar las cotizaciones e intentar saber por qué están a esos niveles. Intentar discernir los fundamentales del ruido del pánico vendedor es lo que permitirá seguir en pie cuando pase la marea. Porque como recuerda el experto, las bolsas no siempre reaccionan de manera lógica. Y partiendo de esta premisa han desarrollado la estrategia del M&G Dynamic Allocation, fondo de renta variable internacional que sigue la filosofía «behavioural finance»: buscar valores que estén en un precio injustificadamente bajo. Lo aplicaron el pasado agosto. ¿Tenía sentido estar nervioso? «Pero si las exportaciones de Estados Unidos a China solo suponen el 0,7 por ciento de su PIB y de Europa poco más del 1 por ciento», defiende González, «y no pensábamos que los fundamentales hubieran cambiado tanto». Así que aprovecharon para aumentar su exposición en bolsa.

¿Desterrar la renta fija?

A principios de año, Victor Alvargonzález insistía que 2015 sería el año de la bolsa europea y el mensaje caló entre los asistentes. Menos de la mitad pensaba que la renta fija aportaría algo a su cartera. Pero los demás ponentes no coincidieron en esa concepción de que la renta fija se debe desterrar. Como resalta Jacobo Blanquer, en el Adriza Neutral han percibido que la parte de la cartera formaba por la renta fija se mantuvo estable durante las turbulencias de agosto. La clave está, en palabras de Borja González, en que el ahorrador deberá olvidarse de esas rentabilidades cercanas al doble dígito y aspirar al 3 por ciento, según el grado de riesgo que se pueda aceptar. A través del M&G Optimal Income son conscientes de que se puede llegar a perder dinero en bonos, y del riesgo de la iliquidez, pero por ello resaltan la importancia de la gestión del riesgo. Desde Vontobel tampoco descartan el segmento, pero elevan un escalón el riesgo. En el Vontobel Euro Corporate Bond Mid Yield apuestan por deuda subordinada financiera y corporativa del sector industrial y automovilístico.

Diversificar por mercados

Aunque queda claro que la bolsa europea sigue siendo el mercado preferido, los expertos recordaron la importancia de persificar en activos. Y eso significa no descartar segmentos que en primera instancia no parezcan tan atractivas. Por ejemplo, desde Tressis siguen apostando en el Adriza Global por algunas tecnológicas estadounidenses. Aunque las cotizaciones de media estén altas, Blanquer apunta que una subida de tipos implica también que la economía norteamericana se ha recuperado, por lo que el potencial es positivo. Pero matiza: «En este escenario es clave la gestión activa». Le apoya en su postura González. En el Dynamic Allocation están preparando una cesta de bancos estadounidenses que se beneficiarán de la subida de tipos y la recuperación de las hipotecas en el país.

Una propuesta más arriesgada trae Ricardo Comín desde Vontobel: el Emerging Market Equity, un fondo de renta variable emergente, donde buscan oportunidad en países como México o compañías de consumo interno en Brasil, no afectadas por la depreciación de su pisa. No defiende que los emergentes deban ocupar la mayor parte de la cartera, sino la «más picante». «Creemos que las carteras de éxito del futuro se construyen cuando las cosas van mal», sentenció.