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NOTICIA

La innovación y el crecimiento: los retos de la empresa familiar

22 Mayo 2017 | 10:49

18/05/2017 - 13:41 ¿Cómo ven la empresa familiar los propios empresarios familiares? Éste fue el asunto objeto del debate por parte de Pedro Ruiz Aragoneses, director general de la bodega Pago de Carraovejas, con treinta años de historia, y Marola Balmes, directora general de Industrias Balmes, casi centenaria, moderado por Esther García López, redactora de la revista INVERSIÓN & Finanzas.com, que aportó, como introducción, una batería de datos sobre la importancia de la empresa familiar en España (supone el 89% del tejido empresarial español, el 57% del PIB, el 67% del empleo privado, crea 6,6 millones de puestos de trabajo). ¿Cuáles son los retos de la empresa familiar en estos momentos? De acuerdo con Pedro Ruiz Aragoneses, la internacionalización; así como también la digitalización, tanto operacional como para conocer y escuchar a los clientes; además, el crecimiento, puesto que el pequeño tamaño que suele tener la empresa familiar es un problema para su competitividad y para acometer inversiones; por último, la responsabilidad social corporativa. A estas cuestiones Marola apuntó otras, como la necesidad de separar las dinámicas familiares de las dinámicas de la empresa, así como la profesionalización de la gestión. Pero también la innovación: "O innovas o acabas muriendo, sobre todo en este entorno", aunque sin renunciar a las tradiciones, a los valores, al compromiso emocional con la empresa. En este sentido, Ruiz Aragoneses apuntó que a los hijos (o a las generaciones sucesivas de una empresa familiar) se les pueden legar dos cosas: las raíces, la tradición, pero también las alas, tratar de hacer las cosas de una manera diferente, innovando y atrayendo talento, algo que a veces, sobre todo en el entorno rural, es más difícil. Precisamente, las fortalezas de la empresa familiar, de acuerdo con Ruiz Aragoneses, están más ligadas a la tradición y a los valores, que provocan que se incurra en menos riesgos, aunque sin dejar de arriesgar, mientras que las debilidades tienen que ver con el cierto hermetismo o incluso el miedo a dar ciertos pasos, como a la atracción de talento externo. Respecto a esto último, destacó que la gestión debe abordarse desde la meritocracia, es decir, poniendo en el centro "lo que hacemos y no quiénes somos". Quizás este último lema es el que ha de tenerse en cuenta cuando se aborda la sucesión dentro de la empresa familiar, cuya planificación, como apuntó Balmes, requiere "consenso en la familia", así como "decisiones profesionales", que no deben tardarse demasiado en afrontarse, aunque cueste afrontar ese paso de guerreros a sabios, en palabras de Ruiz Aragoneses, que no estén en el día a día de la toma de decisiones, pero sí en el apoyo y en el consejo a quienes se hayan hecho cargo de la empresa.